Ayudando a los viajeros a encontrar los vuelos más baratos y aprender más sobre la aerolínea
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Flaut.Travel busca billetes de avión de As Avies no solo en las bases de datos de aerolíneas, sino también a través de todo tipo de agencias de viajes y revendedores. En la siguiente sección puedes observar ofertas de billetes de As Avies sin escalas ni transbordos
As Avies lanza ofertas y promociones especiales en sus billetes con mucha frecuencia. Estamos atentos a estos eventos para asegurarnos de que siempre puedas ahorrar en sus billetes. Ten en cuenta que estas ofertas suelen tener un tiempo limitado y para el momento de la búsqueda pueden ya estar agotadas.
Fundada en 1991, AS Avies es un operador regional y de vuelos chárter que proporciona conectividad entre aeropuertos secundarios y servicios a medida para empresas y turismo. Sus ventajas incluyen tarifas competitivas en chárteres, flexibilidad operativa y atención personalizada en rutas cortas. Entre las desventajas están una red limitada, flota reducida y servicios a bordo básicos, lo que puede afectar comodidad y frecuencia; la puntualidad puede variar según la temporada. No es una aerolínea low-cost ni una marca de alta gama y no figura con una calificación oficial en Skytrax conocida.
As Avies (IATA: U3) dejó de operar vuelos regulares y su política oficial de transporte de animales ya no está publicada de forma activa. Si encuentras un billete con código U3, normalmente será operado por otra aerolínea y se aplicarán las normas del transportista que realiza el vuelo. Por eso, lo que sigue es una guía de referencia basada en prácticas habituales europeas y en las recomendaciones IATA para que planifiques con seguridad. Úsala como lista de control y confirma cada punto con la compañía operadora antes de comprar. Esta verificación previa te ahorrará sorpresas en mostrador y, sobre todo, estrés para tu animal.
En la cabina, la mayoría de aerolíneas aceptan perros o gatos pequeños que viajen tranquilos dentro de un transportín cerrado, situado bajo el asiento delantero. La mascota debe permanecer dentro durante todo el vuelo, sin ocupar asiento ni invadir pasillos, y no puede colocarse en filas de salida de emergencia. Suele permitirse un animal por pasajero, con un cupo limitado por cabina, por lo que conviene reservar con antelación. Los perros de asistencia certificados normalmente pueden viajar en cabina sin transportín, sin coste, siempre que cumplan la normativa del país de destino y presenten su documentación específica. En bodega, los animales viajan en un compartimento presurizado y climatizado dentro de un contenedor rígido homologado. Las compañías desaconsejan la sedación porque puede afectar a la respiración en altura; es mejor habituar al animal al transportín con tiempo. En días de calor o frío extremos, pueden aplicarse embargos operativos por bienestar animal. Para razas braquicéfalas, muchas aerolíneas restringen o prohíben la bodega por mayor riesgo respiratorio, ofreciendo solo cabina si el tamaño lo permite.
Para cabina, como referencia, se admiten transportines blandos o rígidos ventilados cuyas medidas permitan colocarlos bajo el asiento (aprox. 45–55 × 35–40 × 20–23 cm) y un peso total —mascota + contenedor— de 6–8 kg. El fondo debe ser absorbente, el cierre seguro y el animal debe poder ponerse de pie y darse la vuelta con comodidad. En bodega, el contenedor debe cumplir las IATA Live Animals Regulations: plástico rígido o fibra, puerta metálica con cierre doble, tornillería resistente, ventilación en cuatro lados, bebedero accesible desde fuera y sin ruedas. El peso aceptado (animal + caja) suele estar entre 32 y 45 kg por pieza; por encima de ese límite, el transporte se deriva a carga aérea. Recuerda que estas cifras son orientativas: confirma siempre las medidas exactas y el peso máximo que admite el vuelo concreto.
Para viajes dentro de la UE, se exige microchip ISO, vacuna antirrábica válida y el pasaporte europeo para animales de compañía expedido por un veterinario. Si entras en la UE desde un país tercero, necesitarás un certificado zoosanitario oficial y prueba de vacunación antirrábica, habitualmente con administración al menos 21 días antes del viaje; algunos destinos pueden requerir serología. Revisa requisitos adicionales como desparasitación contra la tenia equinocócica para perros con destino a Irlanda, Finlandia, Malta o Noruega en las ventanas temporales exigidas. Fuera de la UE, pueden pedirse permisos de importación, cuarentenas o formularios específicos; consulta el consulado o autoridad veterinaria del país de llegada y lleva copias impresas de todo.
Las tasas por mascota varían por ruta y segmento: de forma orientativa, la cabina en corta/media distancia suele costar entre 30–80 EUR por trayecto y la bodega entre 80–200 EUR, mientras que carga aérea tiene tarifas y gestión propias. La mayoría de compañías solo aceptan perros y gatos; aves, roedores, reptiles o hurones suelen estar restringidos o requerir trámites de carga. Hay destinos —como Reino Unido, Irlanda o Islandia— donde no se permite el transporte de mascotas en cabina (salvo perros de asistencia) y todo ingreso debe ajustarse a controles fronterizos específicos. También se aplican límites de edad (habitualmente mínimo 12–15 semanas para viajes internacionales por la vacuna de la rabia), así como restricciones para hembras gestantes.
Unas semanas antes, visita al veterinario para un chequeo, revisa microchip y vacunas y pide los certificados en las fechas correctas. Acostumbra a tu compañero al transportín con sesiones cortas y positivas, coloca dentro una prenda con tu olor y practica el tiempo que pasará cerrado. El día del vuelo, ofrece agua con frecuencia, una comida ligera varias horas antes y un buen paseo previo; evita sedantes salvo indicación expresa del veterinario. Llega con antelación al aeropuerto, etiqueta el transportín con tu contacto, instrucciones de alimentación y la leyenda “LIVE ANIMALS”, y lleva a mano todos los documentos.
Como norma de oro, notifica la presencia de tu mascota en la reserva lo antes posible y vuelve a confirmarla 48–72 horas antes de la salida. Esta coordinación —junto con un transportín correcto, documentación al día y una preparación gradual— hará que el viaje sea mucho más cómodo y seguro para ambos.
Planificar un vuelo con peques es más fácil cuando conoces las reglas y evitas sorpresas en el aeropuerto. AS Avies (U3) dejó de operar vuelos regulares; si ves el código U3 en tu billete, el vuelo suele estar “comercializado por U3” pero operado por otra aerolínea, y se aplican las normas del transportista operativo. Aun así, las prácticas de la industria son bastante coherentes y te servirán como guía para decidir asientos, equipaje y servicios. Aquí encontrarás lo que normalmente puedes esperar y lo que conviene confirmar con la aerolínea que realmente realiza el vuelo. Con esa doble verificación, tu viaje fluirá mucho mejor.
En la mayoría de aerolíneas, un bebé es de 0 a 23 meses; un niño es de 2 a 11 años, y un adulto a partir de 12 años. La edad relevante es la del menor en cada tramo del viaje, así que si tu bebé cumple 2 años antes del regreso, necesitará su propio asiento en ese tramo. Suele pedirse documento que acredite la edad (DNI, pasaporte o certificado de nacimiento) y, en viajes internacionales, podrían exigir autorizaciones notariales si no viajan ambos progenitores. Estas definiciones marcan el precio, la obligación de ocupar asiento y el derecho a equipaje. Comprueba siempre cómo figura la edad en el billete para evitar recargos en mostrador.
El esquema más habitual permite que el bebé viaje “en brazos” de un adulto sin ocupar asiento, pagando una tarifa reducida (en rutas internacionales suele ser un porcentaje del billete del adulto, más tasas). Por seguridad, solo se admite un bebé en brazos por adulto; si viajas con dos bebés, el segundo debe ir en asiento propio con un sistema de retención infantil. Recuerda que los bebés en brazos no pueden viajar en filas de salida y la tripulación puede asignarte asiento junto a ventanilla para alejar al niño del pasillo. Si prefieres más confort o necesitas un arnés o silla infantil, compra un asiento adicional y solicita con antelación la ubicación adecuada.
Cuando usas una silla de coche a bordo, debe ser apta para avión (etiquetas ECE R44/04, R129 i-Size o FAA “Approved for aircraft use”), caber en el asiento y fijarse con el cinturón. La mayoría de aerolíneas piden instalarla en asiento de ventana y nunca en filas de emergencia. Los recién nacidos pueden requerir certificado médico si vuelan en sus primeras semanas; consulta con tu pediatra y con la aerolínea operadora. Y no olvides que, aunque no ocupe asiento, el bebé siempre debe ir sujeto durante el despegue, aterrizaje y turbulencia según las instrucciones de la tripulación.
AS Avies (IATA: U3) fue una aerolínea regional con operaciones limitadas y, a diferencia de las grandes compañías, no cuenta con un programa de viajero frecuente propio. No hay registro de club de puntos, tarjetas de socio ni plataforma de gestión de millas, y no pertenece a ninguna alianza global. Esto significa que, si buscas beneficios por fidelidad, no los obtendrás directamente por volar con U3. Aun así, hay maneras de acumular valor alrededor de tus viajes, sobre todo a través de programas bancarios y de otras aerolíneas en itinerarios alternativos.
Al no existir un programa de fidelidad, no hay niveles de estatus (ni Plata, Oro o similares) ni requisitos de calificación por millas, tramos o gasto. Cualquier prioridad de embarque, selección de asiento o equipaje extra depende exclusivamente de la tarifa que compres y de las normas del billete. Si combinas trayectos con otras aerolíneas en el mismo itinerario, tu estatus en esas compañías solo aplica en sus propios vuelos, no en los operados por U3. En la práctica, el manejo de beneficios es 100% tarifario y no de lealtad.
Debido a la ausencia de un programa propio, volar con U3 no genera millas ni puntos en U3, y no constan acuerdos de acumulación con programas de terceros. Si compras un billete que combine tramos de otras aerolíneas con FFP activo, la acumulación dependerá del programa de esa aerolínea y de la tarifa; los segmentos de U3, sin convenio, normalmente no sumarían. Para no dejar valor sobre la mesa, conviene apoyarte en puntos bancarios transferibles, portales de viajes de tu banco y esquemas de reembolso o cashback que otorgan puntos por la compra del billete. También puedes concentrar tus vuelos en aerolíneas alternativas con programas sólidos cuando exista flexibilidad de horarios o rutas.
Sin programa propio, no hay canje de vuelos, ascensos de clase ni premios con U3. Si manejas puntos de bancos o de programas externos, puedes usarlos para comprar billetes como si fueran efectivo cuando el portal del emisor lo permita. Para itinerarios en la región donde operaba U3, puede ser más eficiente reservar con compañías que sí ofrecen canjes (por ejemplo, programas como EuroBonus de SAS, Finnair Plus o airBaltic Club), siempre entendiendo que no son socios de U3, sino alternativas con mejor propuesta de fidelidad. Evalúa el valor por punto comparando el costo en dinero del billete con el canje propuesto antes de emitir.
La flota de AS Avies (IATA: U3) cuenta una historia de conectividad regional hecha con aviones pequeños y resistentes. Si te interesan las operaciones en aeropuertos insulares y del norte de Europa, su elección de equipos tiene mucho sentido. No se trataba de una flota grande ni diversa, sino de un conjunto optimizado para rutas cortas y demanda contenida. A continuación encontrarás cómo estaba compuesta, cómo se configuraban sus cabinas y qué ocurrió con ella.
AS Avies fue una aerolínea regional estonia cuya flota se distinguió por su tamaño reducido y su enfoque práctico en rutas del Báltico y Escandinavia. Durante sus últimos años de actividad, la operación se apoyó casi en exclusiva en turbohélices británicos BAe Jetstream 31/32. En términos de volumen, era una flota pequeña: alrededor de media docena de aviones en servicio, con unidades adicionales en mantenimiento o reserva según la temporada. No llegó a incorporar reactores ni modelos de mayor capacidad, porque su nicho eran aeropuertos con demanda moderada y pistas relativamente cortas. Ese enfoque le permitió mantener frecuencias y costes ajustados en enlaces esenciales insulares y regionales.
La pareja Jetstream 31/32 fue el corazón de U3. Estas aeronaves de 19 plazas se configuraban en clase única, con asientos en disposición 1–1 a cada lado del pasillo, privilegiando la agilidad operativa por encima de servicios adicionales. La cabina, aunque estrecha, está presurizada y ofrece un entorno adecuado para tramos de 30 a 90 minutos típicos de la red que cubría la aerolínea. Según el avión, podía haber o no un pequeño aseo y el espacio para equipaje de mano era limitado, por lo que el equipaje voluminoso iba en las bodegas delanteras o traseras. En cabina de mando, variaban las aviónicas entre conjuntos analógicos modernizados y equipos GPS/RNAV actualizados.
Como sucede con la mayoría de los Jetstream 32, el rendimiento en pista corta y el bajo consumo en etapa de ascenso los hacían ideales para obligaciones de servicio público. La ausencia de TCP —algo habitual en aviones de 19 asientos— simplificaba los tiempos de escala y ayudaba a mantener la puntualidad. La aerolínea explotó estas virtudes en enlaces domésticos en Estonia y contratos en Suecia, donde la regularidad en condiciones invernales es clave. Para el pasajero, la experiencia era ágil y cercana: embarques a pie, tiempos de taxi breves y una operación pensada para llevarte punto a punto sin rodeos.
As Avies (U3) ya no opera vuelos regulares. Si tu billete o tu buscador muestran el código IATA U3 hoy, normalmente se trata de un vuelo en régimen de chárter operado por terceros o de una referencia histórica, por lo que las prestaciones a bordo pueden variar. Como aerolínea regional báltica, Avies solía volar tramos cortos con aeronaves de pequeño porte y cabina única, un contexto que condicionaba el servicio. En ese escenario, lo razonable es esperar una oferta sencilla, centrada en hidratación y algún bocado envasado si el tiempo de vuelo lo permite. Para evitar sorpresas, confirma con el emisor del billete qué catering habrá en tu vuelo concreto.
En vuelos típicos de 30 a 60 minutos, la tripulación prioriza la seguridad y los procedimientos, así que el servicio —cuando existe— se limita a agua y, en ocasiones, café o té. No hay clases diferenciadas; toda la cabina recibe el mismo trato, sin menús de cortesía escalonados. Las comidas calientes no forman parte de la operación habitual por tiempos y por limitaciones de galley en aeronaves pequeñas. En primeras horas del día podrían ofrecerse bebidas calientes si la fase de ascenso y los cinturones lo permiten, pero no se prometen de antemano. Si esperas algo más sustancioso, considera llevar un snack propio permitido por seguridad.
En operaciones de chárter o en tramos puntuales de mayor duración, el organizador del vuelo puede contratar un catering más completo. En esos casos es común un refrigerio frío —por ejemplo un sándwich envasado o una ensalada— acompañado de refrescos, aunque la elección exacta depende del proveedor en tierra. La aerolínea no disponía de una carta de venta a bordo estandarizada, por lo que no conviene contar con compras espontáneas. Cuando el tiempo de vuelo es muy corto o hay turbulencia, el servicio puede suspenderse, incluso si estaba previsto. Esa flexibilidad es normal en la aviación regional y conviene tenerla presente.
Las opciones para dietas especiales —vegetariana, vegana, sin gluten, sin lactosa, halal o kosher— son limitadas en vuelos regionales, por la simplicidad del servicio y el espacio reducido. No se puede garantizar un entorno libre de alérgenos, en particular respecto a frutos secos u otros ingredientes presentes en productos envasados. Si tienes alergias severas, comunícalo a la agencia o al operador con la mayor antelación posible y avisa a la tripulación al embarcar. Evita consumir o manipular posibles alérgenos y lleva tus propios alimentos seguros si la normativa local y la seguridad aeroportuaria lo permiten. Mantén expectativas realistas: en trayectos tan cortos, la personalización es necesariamente acotada.
As Avies (IATA: U3) fue una aerolínea regional estonia que operó principalmente aviones turbohélice en rutas cortas. En ese contexto, la experiencia a bordo era sencilla y funcional, centrada en el vuelo en sí. Por eso, históricamente la compañía no ofrecía sistemas de entretenimiento integrados como pantallas en el respaldo ni portales digitales. Tampoco contaba con conectividad en vuelo, algo habitual en aeronaves pequeñas y tramos de menos de una o dos horas. Si hoy te encuentras con un vuelo identificado con el código U3, suele tratarse de operaciones chárter o acuerdos puntuales; verifica en tu billete la línea “Operado por” para saber de quién dependen los servicios.
Sin un sistema propio, los “clásicos” del entretenimiento a bordo aquí son las vistas desde la ventanilla, alguna revista impresa proporcionada por el operador y tu propio contenido. Películas, series, música y juegos dependen de lo que lleves descargado en tu móvil, tableta o lector. No esperes pantallas individuales ni monitores generales, y raramente habrá materiales audiovisuales del operador. En vuelos cortos, muchos pasajeros prefieren podcasts o listas de reproducción, que se adaptan mejor a los tiempos y a la posible vibración de los turbohélice. Si viajas con niños, prepara de antemano dibujos animados y juegos offline para evitar depender de la red.
El acceso es sencillo porque todo pasa por tus propios equipos: ponlos en modo avión y utiliza auriculares. A bordo de los modelos utilizados por As Avies normalmente no había tomas de corriente ni puertos USB, de modo que una batería externa puede marcar la diferencia. Tampoco existía un portal de streaming interno al que conectarse desde el Wi‑Fi de la cabina, por lo que no hay menús o catálogos que buscar. Si deseas usar auriculares Bluetooth, recuerda emparejarlos antes del despegue; algunas tripulaciones pueden pedirte desactivarlos durante las fases críticas del vuelo. Mantén el brillo bajo y activa modos de ahorro para no agotar la batería.
Como no hay catálogo propio, la “calidad” y la “variedad” dependen de tu biblioteca. Para tramos de 30 a 90 minutos, funcionan muy bien episodios cortos, capítulos de audiolibros o partidas de juegos ligeros que no requieren conexión. Evita descargas de último minuto en el aeropuerto por si la red es lenta; lo ideal es organizar tu selección la víspera. Ten en cuenta el ruido característico de los turbohélice: el audio con cancelación activa o, al menos, mejora mucho la experiencia. Y si prefieres desconectar, un buen e‑reader con luz cálida suele ser el compañero perfecto.
Cuando el bebé no ocupa asiento, muchas compañías no incluyen franquicia de equipaje propia, pero suelen permitir una pañalera razonable como equipaje de mano del adulto. Además, es común aceptar gratis 1 cochecito y 1 artículo infantil adicional (p. ej., silla de auto o moisés portátil) como equipaje especial, entregándolos en puerta de embarque o en mostrador. Si el menor tiene asiento y billete de niño, normalmente disfruta de la misma franquicia que un adulto para cabina y bodega según la tarifa. En seguridad, los alimentos infantiles, leche y fórmula pueden exceder 100 ml, pero debes declararlos y someterlos a inspección. Etiqueta cada pieza con tu nombre y punto de recogida preferido (puerta o cinta) para agilizar la llegada.
Los cochecitos plegables suelen poderse llevar hasta la puerta y se “gate-checkean”; se devuelven en la misma puerta o en la cinta, según el aeropuerto. Verifica límites de peso y tipo (los más voluminosos, tipo dúo, pueden ir solo a bodega). Si prefieres llevar un cochecito ultracompacto en cabina, confirma medidas exactas con la aerolínea operadora, porque la aceptación varía.
Las cunas de vuelo (bassinets) están disponibles solo en ciertos aviones y filas de mampara; son limitadas y requieren petición previa, idealmente 48–72 horas antes. No sustituyen a un sistema de retención durante despegue o turbulencia, pero ayudan a descansar en crucero. Las sillas de auto aprobadas brindan la protección más consistente; evita dispositivos no certificados (arneses “caseros” o extensores) porque suelen estar prohibidos. Instala siempre siguiendo el manual del fabricante y las indicaciones de la tripulación.
En vuelos más largos, muchas aerolíneas permiten pedir menú infantil con antelación y ofrecen agua caliente para fórmula; en tramos cortos no siempre hay servicio completo, así que lleva snacks y purés que tu hijo tolere bien. La tripulación puede ayudarte a calentar un biberón, aunque no todos los aviones disponen de microondas, así que lleva alternativas seguras. El pre‑embarque para familias es habitual y te da tiempo extra para instalarte sin prisas; escucha los anuncios del personal en la puerta. En rutas sin pantallas, descarga dibujos, música y juegos offline antes del vuelo; un par de juguetes nuevos y ligeros puede obrar milagros.
Viajar con niños es más llevadero cuando reduces variables y dejas espacio para los imprevistos. Prioriza horarios compatibles con siestas y procura sentarte cerca del baño si estás con pañales. Lleva capas de ropa, una muda extra para el niño y otra mínima para el adulto, y prepara una pañalera organizada por “momentos”: despegue, comida, cambio y sueño.
Como U3 ya no opera, las reglas aplicables serán las de la aerolínea que realiza el vuelo; consúltalas en tu billete bajo “operado por…”. Confirma por escrito: edad y asiento del menor, franquicia de equipaje infantil, aceptación de cochecito/silla, disponibilidad de cuna y posibilidad de pre‑embarque. Si cambian el operador, vuelve a comprobar condiciones, ya que pueden variar incluso en la misma ruta. Con esa verificación final, viajar con tu peque será mucho más predecible y tranquilo.
No hay acceso a salas VIP, embarque prioritario, asientos preferentes ni franquicias extra de equipaje asociados a estatus, porque no existe tal estatus en U3. La franquicia de equipaje, el equipaje de mano y cualquier beneficio operativo dependen de la tarifa y de las reglas del billete emitido. Si viajas en itinerarios mixtos, los beneficios que tengas por estatus en otra aerolínea no se trasladan a tramos de U3 salvo que esa otra aerolínea los reconozca explícitamente, algo inusual sin acuerdo. Revisa siempre las condiciones de tu reserva para evitar costos sorpresa en aeropuerto.
Aunque no haya club de millas, puedes optimizar tus viajes con una estrategia simple y flexible. Prioriza la acumulación en un programa de tu preferencia cuando existan alternativas de vuelo comparables, y usa puntos bancarios cuando el precio en efectivo sea alto. Mantén un registro claro de tus compras para aprovechar garantías de precio, seguros de viaje de tu tarjeta y posibles reembolsos.
La edad de la flota reflejaba la historia del propio modelo. La mayoría de los Jetstream de Avies procedían de series fabricadas a finales de los años 80 y principios de los 90, un periodo prolífico para este turbohélice. En líneas generales, los ejemplares más veteranos databan de alrededor de 1987, mientras que los más recientes se acercaban a 1993–1994, con diferencias visibles en interiores y aviónica. Para prolongar su vida útil, la compañía aplicó programas de mantenimiento intensivo y reemplazos de componentes, además de pequeñas renovaciones de cabina cuando era necesario. A pesar de su edad, estos aviones seguían siendo competitivos en el perfil de ruta para el que fueron concebidos.
A partir de 2015, AS Avies afrontó restricciones regulatorias y una situación financiera compleja que interrumpió progresivamente sus operaciones. La aerolínea acabó cesando sus vuelos comerciales, por lo que no mantiene pedidos en curso ni planes de renovación de flota. En su momento, no se anunciaron reemplazos a gran escala —como ATR 42/72 o Saab 340— y la estrategia siguió centrada en el Jetstream hasta el final. Si te encuentras el código U3 en referencias históricas, corresponde a Avies; hoy en día la empresa no opera servicios regulares. Varias células fueron vendidas, desactivadas o quedaron almacenadas tras el cese.
Sin un programa de sostenibilidad tan publicitado como el de una gran aerolínea, Avies se apoyó en decisiones operativas que, de por sí, eran más eficientes. Los turbohélices en tramos cortos consumen notablemente menos combustible que los reactores comparables y permiten aproximaciones a baja energía, algo que reduce ruido y emisiones locales. La estandarización en un solo tipo simplificó inventarios y mantenimiento, evitando traslados innecesarios de piezas y equipos. Además, adecuar la capacidad a 19 asientos evitaba vuelos con amplias butacas vacías en mercados pequeños, una medida tan económica como ambientalmente sensata. Como en muchos operadores regionales, el foco estuvo en la eficiencia diaria más que en grandes inversiones tecnológicas.
Más allá de las cifras, hay detalles que ayudan a entender cómo volaba U3 y por qué sus aviones se adaptaban tan bien a su red. Estos rasgos operativos cuentan mucho sobre la experiencia a bordo y la elección del equipo. Si visitas aeropuertos nórdicos o insulares, reconocerás varios de ellos en otras compañías regionales. A continuación, algunos apuntes que redondean la foto de la flota:
El prepedido de comidas especiales no suele formar parte de un sistema en línea propio cuando se trata de operaciones históricas o chárter. En vuelos gestionados por un organizador, es factible solicitar requisitos dietéticos a través de esa entidad, idealmente con 48–72 horas de antelación para que el catering en tierra lo prepare. Incluye detalles precisos de tu restricción y de cualquier contaminación cruzada que deban evitar. Si tu billete fue emitido por un intermediario, confirma por escrito qué se ha solicitado y qué se ha aprobado. Conserva esa confirmación por si el personal de tierra necesita verificarla.
La variedad de bebidas en tramos cortos se centra en opciones no alcohólicas básicas: agua, refrescos y, cuando los procedimientos lo permiten, café o té. La calidad de los alimentos ofrecidos tiende a ser funcional y envasada, adecuada para tiempos de servicio de pocos minutos y para cabinas sin hornos. No hay constancia de alianzas con chefs reconocidos ni con marcas gastronómicas específicas; el enfoque es práctico antes que culinario. El servicio de alcohol no es habitual en rutas regionales tan breves y, cuando existe en un chárter, suele limitarse a cerveza o vino. Recuerda que está prohibido consumir alcohol que lleves tú a bordo; cualquier bebida alcohólica debe ser servida por la tripulación y se aplican las leyes locales de edad mínima.
Para que la experiencia sea más cómoda, conviene planificar un poco, sobre todo cuando el servicio a bordo puede ser reducido. Antes de viajar, revisa tu itinerario y quién es el operador real del vuelo, porque eso determina el catering. Lleva una botella vacía para rellenar después del control y un snack propio que no requiera refrigeración. Si necesitas una comida especial, gestiónalo con antelación y ten una alternativa de respaldo por si el servicio se acorta por razones operativas. Y siempre que sea posible, llega al aeropuerto con tiempo para comer algo ligero antes del embarque.
As Avies operaba aeronaves de cabina única, de modo que no hay diferencias de entretenimiento entre clases: todos los asientos reciben el mismo servicio. La ausencia de un sistema de a bordo unificado hace que la experiencia sea homogénea y sencilla, centrada en tu propio contenido. Si vuelas en un chárter contratado por un tercero, la tripulación puede ofrecer algún material adicional (revistas, prensa del día), pero no es algo garantizado. Elegir asiento hacia la parte delantera puede reducir la percepción de ruido y vibración, lo que facilita leer o escuchar audio con claridad.
En estas aeronaves no hay Wi‑Fi y tampoco un servidor de streaming local, por lo que no es posible comprar paquetes de datos ni emitir contenido al dispositivo. No se han anunciado alianzas específicas con estudios, plataformas de música o proveedores de juegos; no hay un catálogo licenciado del que hablar. En ocasiones muy puntuales, un operador chárter podría instalar soluciones portátiles de streaming, pero se trata de excepciones y no de una prestación estándar. Si tu itinerario muestra U3 pero el vuelo es operado por otra aerolínea, la conectividad y el entretenimiento serán los de ese operador; revisa los detalles de tu reserva para evitar sorpresas.
Con expectativas claras, tu experiencia puede ser tan agradable como en aviones con pantallas. La clave está en llegar preparado, con contenido descargado y energía suficiente para tus dispositivos. También ayuda pensar en actividades que no dependan de la conexión, desde crucigramas hasta meditación guiada. Por la naturaleza de los turbohélice, considera el confort acústico y la organización del espacio para moverte con soltura. A continuación, algunas ideas prácticas que suelen funcionar muy bien:
No parece haber vuelos directos de "As Avies" en este momento.... Bueno, o algo salió mal de nuestro lado y no pudimos encontrar nada
No pudimos encontrar ninguna oferta especial para vuelos de As Avies